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Una vendedora latina de tacos con un puesto en las calles de Dallas (Texas) publicó el pasado jueves un vídeo en Internet de un altercado con otra mujer, que zanjó la pelea amenazando con avisar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, en inglés).

Claudia López, que así se identifica la vendedora, aseguró al titular el vídeo, de 49 segundas, que esa “mujer racista” les amenazó “pese a tener permiso” para su negocio.

En las imágenes se observa cómo la otra mujer, enfocando su teléfono celular hacia el camión de tacos, le pide que por favor lo mueva de lugar, señalando con los dedos calle abajo.

Se escucha entonces la voz masculina de alguien que parece estar de acuerdo en mover el carro, tras lo cual la mujer parece encaminarse hacia una casa.

Pero se da la vuelta y vuelve a enfocar con su teléfono, mientras alguien la insulta en español, diciéndole “vieja loca”. En inglés la piden que se vuelva a casa, y en entonces cuando ella replica: “Okay, baby girl. Vámonos”, y añade, en inglés, “llamaré a ICE”.

López le responde que ella no es una bebita, y la anima a llamar a ICE, a llamarlo de inmediato. La mujer, aún enfocando con su celular, se vuelve hacia la casa.

Este martes la mujer, que ha pedido ser identificada como Valerie, ha explicado su versión a la emisora WFAA, afirmando que tiene miedo por su seguridad después de la difusión que el vídeo ha tenido en redes sociales.

Según cuenta, está intentando vender su casa, había obras en los alrededores, y estaba muy tensa ya antes.

“Siempre hay bocinas sonando con el camión de tacos, están los martillazos, y los pitidos, y los serrados, y todo lo demás”, explicó, “salí fuera sin más y les dije, ‘chicos, no podéis estar aquí, es un área residencial, tenéis que moveros; probablemente fue así de brusco”.

Gabriella Unger era la supervisora de algunas de las obras en curso en la calle. “Fue muy frustrante”, explica a la emisora, “sabes, hoy en día sabemos la situación, pero, ya sabes, me gustaría que nos respetaran más”.

Algunos de sus trabajadores son inmigrantes mexicanos, y Unger dijo temer que la mujer hubiera usado la alusión a ICE para intimidarlos.

“Sabes, fue muy desafortunado”, se ha excusado Valerie, “me ha enseñado a cuidar mis palabras, quizá a ser un poquito más cuidadosa”.

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